¿Por qué el Maratón de Nueva York?

Salida del Maratón de Nueva York

Si por alguna de aquellas has llegado hasta aquí, primero gracias y segundo contarte que este blog va a ser una especie de diario y guía para la consecución -esperemos feliz- de terminar el Maratón de Nueva York el próximo domingo 6 de noviembre de 2022. El objetivo es terminarlo, contar el proceso, guardarlo como recuerdo y que pueda servir de referencia para todas aquellas personas que un día se decidan como yo a afrontar tamaña y a la vez emocionante empresa.
 
¿Quién soy yo? 
 
Pues de momento -cuando toque saldré del anonimato- un deportista popular de más de 50 años, practicante de varios deportes desde la infancia y con el paso de los años alternando zapatillas de ciclismo, de correr o algunas botas de esquí. Vivo en Valencia -la llamada "ciudad del running"-, en la Comunitat Valenciana, en España y en Europa -por si hay lectores de otras partes del mundo-, un lugar ideal para la práctica de cada modalidad por la bonanza del clima todo el año y, en el caso de la ciudad, por su perfil eminentemente llano. Un paraíso que aprovechan cada vez más personas con diferentes objetivos saludables y/o competitivos.

¿Y por qué el Maratón de Nueva York? 
 
No será el primero porque ya tengo en mis piernas en Maratón de Valencia, además de otros medios maratones anteriores y posteriores a la cita exitosa del debut. Alternando con el ciclismo de carretera y montaña, varias marchas, la pandemia, el confinamiento y la búsqueda de nuevos retos y objetivos -vital para conservar la motivación-, decidí volver a probar un segundo maratón. Me apunté al sorteo de Nueva York, pero no hubo suerte ni en 2018 ni en 2019. Me decidí por el de Berlín 2020 pero el coronavirus lo canceló de modo que nuevos planes por los suelos. La evolución de la pandemia tampoco ayudaba a construir metas por cruzar en 2021 de modo que una vez vacunados y apaciguados había que decidirse de una vez por todas.

Y para que valiera la pena el descomunal esfuerzo y sacrificio quye supone la preparación de un maratón -también tiene sus puntos positivos y placenteros- y quizás el segundo y último, nada mejor que un escenario mítico e insuperable como el Maratón de Nueva York. De modo que decisión tomada y plaza reservada con una de las agencias oficiales españolas, Fernando Pineda, la única forma asegurada de tener dorsal y estar en la salida. 

Así que ya no hay vuelta atrás y empieza la aventura de un reto que quizás no le importe a casi nadie, pero que me apetece contar desde este casi fin de un nefasto 2021 y un esperanzador 2022 que espero celebrar con una ansiada medalla dorada de Central Park. ¡A por ella!

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